2 '

El sueco Joel Eriksson logró su primer punto en su andadura en la Fórmula E el pasado ePrix de Londres, sin embargo ésto fue gracias a la descalificación de Di Grassi tras su bandera negra

Casi ninguna temporada en la historia de la Fórmula E ha sido tan disputada como la actual. Antes del final de la temporada en Berlín, 18 pilotos tienen todavía la posibilidad matemáticas de ganar el título de campeón del mundo, más que nunca. Pero los pilotos de la parte trasera de la clasificación también están luchando por cada punto, especialmente Dragon.

En el E-Prix de Londres, Eriksson pasó desapercibido durante la mayor parte del tiempo, aunque gracias al 10° puesto conseguido en la clasificación, el sábado pudo competir con pilotos de primera fila como Antonio Felix da Costa o Robin Frijns. El domingo, cruzó la línea de meta en 11ª posición, pero ascendió a los puntos tras la controvertida descalificación de Di Grassi.

La temporada 2021 es, por tanto, la primera en la historia de la Fórmula E en la que todos los participantes suman puntos para el campeonato, siempre y cuando no haya nuevas incorporaciones de pilotos antes de la final en Berlín. El anterior “récord” se estableció en la temporada 2016/17, cuando solo Mike Conway (una carrera para Dragon) y Ma Qing Hua (cuatro carreras para Techeetah) no consiguieron ningún punto.

“Estoy muy agradecido por la oportunidad de correr con Dragon”, elogió Eriksson al equipo estadounidense al margen del E-Prix de Londres. El piloto sueco hace tambén referencia al alto nivel de exigencia en la Fórmula E: “Es muy difícil aprender todo. Estos coches son completamente diferentes a todo lo que he conducido antes. Así que tengo que ir paso a paso y no exagerar. Todavía queda mucho camino por recorrer”.

Incluso antes de su debut en la Fórmula E, Eriksson apoyó a Dragon como piloto reserva oficial. Anteriormente corrió en el Campeonato Europeo de Fórmula 3, donde fue subcampeón en 2017, y para BMW en el DTM y en el ADAC GT Masters.

“Siempre he tenido interés en la Fórmula E. Es muy divertido conducir estos coches, pero también son los más complicados en los que he estado”, analiza el joven de 23 años. “Va a mejorar aún más con el coche Gen3, que es el futuro. Creo firmemente en la serie y espero que crezca con cada nuevo año”.

“Mi objetivo es conseguir un lugar para la próxima temporada”, dijo Eriksson. “En el pasado siempre quise conducir en la Fórmula E. Luego tuve la oportunidad de ser piloto de pruebas y de reserva con Dragon, que finalmente me trajo la oportunidad de debutar como piloto regular durante los últimos cuatro ePrix. Es muy bueno y me encantaría continuar. Quiero seguir en este campeonato. Si me dan la oportunidad, la aprovecharía sin pensarlo”.

El éxito en los puntos de Eriksson y el octavo puesto de Sergio Sette Camara en el ePrix de Londres supuso el segundo evento de esta temporada para Dragon Racing, tras el E-Prix de Diriyya, en el que ambos pilotos terminaron entre los 10 primeros en una carrera, lo que hace que se alejen de la última posición de la general, que la ocupa Nio 333.

Deja un comentario