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Nuevamente en 2020 se está hablando de teorías de la conspiración contra pilotos que se marchan de sus respectivos equipos. Vamos a intentar desmontar semejante estupidez

No aprendemos, en serio. Parece mentira que hoy tengamos que escribir, y aclarar, esto. De verdad no doy crédito. Sobretodo, por que el público se cree todo lo que le echan los distintos medios llamémosles imparciales y profesionales. O sea, los líderes de opinión. Además, es más fácil sacar teorías cuando hay un piloto español de por medio. Ya sabéis. Como es español, lo hace todo bien y los demás todo mal. No sólo eso, también tenemos metido en el ajo a un campeón del mundo y a un sustituto. Vayamos caso por caso.

Carlos Sainz

Vamos a empezar fuerte. El blanco fácil, porque es Español y su compañero, Británico. Y para colmo, es protegido de McLaren. En cierto modo, esto nos quiere recordar al año 2007 o los medios nacionales están abogando por ello. 

La verdad es que la mala suerte que está atravesando Sainz en estos primeros compases de esta atípica temporada está alimentando estas teorías y el reciente fichaje por la Scuderia no ayuda mucho. Los medios patrios, imparciales y los mal llamados expertos son los primeros que están aprovechando la ocasión para ganar unos cuantos clicks alimentando estas teorías sin fundamento.

Mientras en esta burbuja pasan estas cosas, Norris y Sainz son colegas y se hacen bromitas en sus respectivas cuentas de Instagram y, cuando la suerte acompaña, los dos están en pista dándolo todo para lograr el máximo de puntos y, si se puede como en Austria, podios. A veces pienso que los expertos ven carreras distintas a las que veo yo por la tele, incluso cuando estoy de vacaciones y no puedo ver los grandes premios y tengo que seguirlos mediante tuits. Creedme que el domingo cerré Twitter tras la desastrosa parada de Sainz y empezaba a salir la caterva de conspiranoicos. Disfrutemos las carreras de las “papayas atómicas”.

Sebastian Vettel

Otra víctima de conspiraciones, desgraciadamente. Sabéis de sobra que el alemán nunca ha sido santo de mi devoción. Pero lo que está pasando a través de los medios y, sobretodo, a través de las declaraciones de Binotto, me parece igual de injustificado que sus errores garrafales en pista últimamente.

Es obvio que está pasando por un bache, a mi parecer largo. Sebastian sabe mejor que yo lo que hará. Igual se va a casa y se toma un año sabático o bien se “hará un Kimi” y se meterá en un equipo de baja-media tabla para simplemente correr y pasárselo bien. Esto último lo dudo. Está claro que es complicado ver a un tetracampeón del mundo en horas bajas, pero también me parece que un piloto de este palmarés cometa errores que ni siquiera Grosjean sufre. Algo pasa con Sebastian o con el coche, o ambos y no creo que le debamos echar la culpa a nadie. Ferrari y Sebastian deben perder como equipo y ganar como equipo, según palabras del ex-director Maurizio Arrivabene allá en 2018.

Nico Hülkenberg

Si os digo la verdad, ni me esperaba hablar de él hoy. El germano volvió expresamente a la F1 para subirse al coche de Sergio Pérez, afectado por el COVID. Si bien en su primer fin de semana hubo los típicos problemas de adaptación para posteriormente no salir a correr debido a problemas mecánicos, el ganador de las 24h de Le Mans se ha recompuesto este fin de semana con un papel excelso en clasificación y luego en carrera.

El Gran Premio se torció en el momento que Nico dejaba retratado a su compañero, en el cual le pidieron parar a boxes y, casualmente, salió detrás de su compañero para terminar ahí, justo a 5-6 segundos. Ahí sí puedo entender una teoría de conspiración, sobretodo con el historial de Lance Stroll y su padre. Algún día hablaremos del pasado del canadiense, ya adelantamos que es bastante turbio. Entre esta estrategia dudosa que puso claramente por detrás al compañero de Stroll junto a las últimas noticias sobre la presunta copia del Mercedes de 2019, se les está quedando una credibilidad bonita.

En resumidas cuentas,

Como dijimos en el anterior artículo del Muro de Boxes, la temporada es muy larga y poco a poco las cosas se pondrán en su lugar. Si me preguntáis por mis deseos, son sencillos: refiríendonos a la gente de la que hemos hablado hoy, quiero a Sainz y Norris muy parejos y siendo los mejores del resto, quiero a Vettel más a la par que Leclerc y sin tantos errores garrafales y, por último, le deseo a Stroll que sus compañeros le demuestren lo que es ser un piloto de verdad que no necesita comprar otros coches para ser rápido, y además por paliza.